miércoles, 26 de enero de 2011

A MI HIJA

Tan pequeñita eras,
como una rosa en botón,
llegaste a mi vida y la llenaste
de alegría y mucha ilusión.

Te veo hoy de 16 años,
tan linda ó más aún,
y en tu ojos almendrados,
el brillo es como mi luz.

¡No llores hija mía!
el amor duele pero eso es amor,
aprende pequeña, es la vida,
aprende a vivir y a dar amor.

En tus manos está el mundo,
el universo y todas sus estrellas,
sé valiente, la vida entrega,
por la verdad y la justicia plena,

Tu corazón es de oro pequeña mía,
mi pequeña, mi dulce niña,
ya no llores querida mía,
que tus lágrimas no te dejarán ver el nuevo día

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