Naciste tan hermoso, que pensé ¡no es mío!
pero Dios te envió así lleno de vida y luz,
fuiste mi primer hijo, mi mayor ilusión,
el niño más feliz que en la vida se vio
A tus ocho años casi te pierdo,
¡Señor! Solo él sabe como sufrimos,
en coma me dijeron está su niño,
¡Señor! Solo tú sabes cómo lloramos.
Otra vez fuiste mi bebito,
regresaste a mis brazos indefenso,
pero fuerte y admirable,
valiente como no vi ser humano antes.
Hoy ya hombre de 20 años,
estás tan lejos, tan distante,
pareces ser otra persona,
tan cerca pero indiferente.
¡Te extraño hijo mío! Vuelve a ser mi tesoro,
vuelve que necesito sentirte a mi lado,
quiero ser tu amiga y madre,
¡quien te ayude a ser grande
No hay comentarios:
Publicar un comentario